Concentración: ¿Qué es?


“El hombre necesita de varios elementos para realizar una tarea eficazmente, desde aprender una canción a dominar disciplinas teóricas y físicas. Entre estos elementos el más importante, después de tener la voluntad necesaria, está la concentración, ya que sin ella no se logra una utilización al máximo de nuestras capacidades mentales. Es por esto que es de gran importancia desarrollar el hábito de la concentración para lograr un mejor resultado en nuestras acciones y en el menor tiempo posible”.

La concentración es un grado superior de la atención. Mediante ella, la mente y el cuerpo aprenden a actuar juntos, sin malgastar energía física o mental. Es colocar ante nuestra atención una idea, y contemplarla en todo y parte, sacando de ella hasta los menores detalles; sincronizando el pensamiento con la acción con la finalidad de que el curso o flujo del pensamiento siga una determinada tendencia.

Existen dos tipos de concentración: concentración alfa (frecuentemente llamada meditación, se basa en la reducción del ritmo cerebral. El mejor estado es el Alfa; cuando el cuerpo entra en un estado de relajación, consiste en un ciclo cerebral de 7 y 14 ciclos por segundo, existiendo una relación más fuerte con el subconsciente. La presión arterial se estabiliza.) y concentración simple (es simplemente dejar de pensar. Es necesaria para llevar a cabo tanto la telequinesis, como la telepatía, como cualquier otra habilidad. El objetivo es poder dedicarte por completo a la actividad psíquica que pienses realizar.).

Para adquirir un estado de concentración se comienza con la práctica diaria, ya que, desde los actos más simples reside el principio de su aprendizaje. Desde hoy comience a reparar en todas las pequeñas cosas sin malgastar sus poderes en ociosos pensamientos, emociones o acciones. No haga ninguna cosa mientras esté pensando en otra, recordando siempre que el pensamiento y la acción deben ir unidos, tan estrechamente que no dejen cabida a interferencia alguna. Evite toda acción inútil o superflua así como también todo pensamiento ocioso.

En lo corporal, los pequeños malos hábitos como entrechocar las rodillas, apretarse los dedos para hacerlos crujir, etc., deben ser desterrados por usted. Las grandes actividades perjudiciales también deben proscribirse, algunas de ellas son: el quedarse hasta tarde en la cama por la mañana, el malgastar tiempo en la noche, el comer más de lo necesario, el luchar por conseguir algo que no necesita, etc. Igualmente debe evitar en lo posible toda excitación corporal y toda tensión nerviosa o muscular. Poco a poco, y con el aumento progresivo del tiempo dedicado a ello, esto malos hábitos difíciles de extirpar de golpe, irán desapareciendo condenados a un saludable olvido.

Asimismo, al iniciar el estudio trata de encontrar la parte práctica o positiva de esa asignatura que vas a estudiar. De este modo el estudio será más fácil. Recuerda que debes aprovechar el tiempo en la clase sabiendo apreciar aquellas explicaciones del profesor que son más importantes que otros. Es importante, que empieces a estudiar cuando te encuentres físicamente en condiciones, evita estudiar inmediatamente cuando: apenas hayas comido, dormido, estés disgustado o estés enfermo.


Comentarios