¿Cómo Eliminar la Culpa y el Por Qué a Mi?

por Violeta León


Muchas veces afrontamos situaciones donde el sentido de culpa es lo primero que se hace sentir. No importa la edad que tengamos, la frase de "todo esto es mi culpa" ó "porqué me pasa esto a mi", se hace presente. Parece difícil evadir estos sentimientos, sobre todo cuando se es niño, porque se necesita una mentalidad un tanto abierta, para poder cambiar la culpa por un sentimiento de crecimiento. Por ello, hoy les traigo el secreto para eliminar la culpa para siempre. De hoy en adelante, todo será mas fácil de afrontar. Garantizado.

     El primer cambio que haremos es interiorizar que el sentimiento de culpa proviene del hecho, que lo que hicimos no fue lo suficiente y que dependía de nosotros el resultado. Eso dicho de otra manera se llama responsabilidad. Los niños, suelen decir es mi culpa, cuando sucede algo y esto les trae un mal sabor. Si como padres enseñamos a nuestros hijos a reaccionar, no ante la culpa, sino ante la responsabilidad. La actitud frente a los desafíos es diferente. De ahora en adelante diremos: "lo que sucede es mi responsabilidad" y actuaremos en base a nuestras responsabilidades; de esta manera, nuestros desafíos y obstáculos, serán afrontados con una actitud positiva; cuando nuestro verbo es positivo, nuestras acciones también lo serán. Actuar desde la responsabilidad trae mejores resultados, que actuar desde la culpa. ¿cómo enseñarle a nuestros hijos el sentido de responsabilidad? cuando desde pequeñas acciones, les hacemos saber, que ellos están a cargo de tareas, que los harán crecer. Le estamos enseñando valores. 


     Por ejemplo: mi hijo se culpaba si derramaba jugo en el piso, lo enseñé a que no es su culpa, es su responsabilidad cuidar del jugo, y si este se derramaba, era su responsabilidad limpiarlo. Así, aprendió, a que si algo sucedía, en vez de llorar y lamentarse, simplemente buscaría la solución. Yo también como mamá, le enseñé a que mi responsabilidad es cuidar de él. Todos, tenemos responsabilidades, y la actitud adecuada para afrontarla es lo que determinará nuestro sentimiento. Lo mismo sucede, con nosotros los adultos.


     El segundo cambio, es el ¿por qué a mi? esa sensación de que a todas las demás personas le suceden cosas excelentes y a nosotros no, pues esa sensación es solo eso, sensaciones que nos engañan, porque todas las personas superamos diferentes obstáculos día a día; y está en nosotros la manera de ver, que estamos es simplemente creciendo. La pregunta es "¿qué debo aprender de esto?" y enfocarnos en la solución y en la lección que tenemos en frente. Cuando buscamos aprender de lo que nos está pasando, hay cientos de opciones que pasan frente a nuestros ojos, nos maravillamos de las alternativas, porque nuestra mirada es hacia una solución, no hacia un problema. En la medida en que engrandecemos las soluciones, vamos a prosperar; si lo que engrandecemos es la pena, el sentimiento de fracaso, de culpa, de víctima, estaremos siempre en un pozo sin salida. Debemos pensar, ¿qué quiero engrandecer? ¿soluciones o problemas?.

El bonus: el truco está en cambiar nuestras frases mas comunes, las que decimos en el día a día: 


  • Voy a ahorrar por si una emergencia: automáticamente estás decretando en tu mente, en que todo ahorro que tengas, será solo por si algo malo sucede. En cambio, si dices: "voy a ahorrar por si se me presenta una oportunidad", el mundo girará entorno a algo favorecedor para ti, bien sea un viaje, una oportunidad de inversión, un negocio, una retribución, hay miles de sorpresas cuando la actitud gira en pro de lo positivo.
  • Yo nunca digo mentiras: el negar una actitud positiva, hace menos creíble lo que se está diciendo. En cambio, si decimos "yo hablo con la verdad" esto genera una confianza en quien recibe las palabras, como consecuencia, una reacción favorable viene a continuación. 
  • No puedo hacer esto: estás decretando en ti, debilidades que no te pertenecen; todos tenemos fortalezas, fuerzas que nos distinguen unos de otros, talentos e infinidad de oportunidades si tan solo pensamos en soluciones. "Yo soy capaz", "Yo soy fuerte", "Yo puedo afrontarlo", "Tengo la inteligencia necesaria para avanzar".


Todo esto es como el agua, hay que nutrirnos durante el día de pensamientos positivos. Y si la mente nos traiciona con algún pensamiento negativo, mandarlo a callar, hacerle shhhhh a la mente y cambiarlo, sustituirlo. LLegará un momento, en que tu actitud será positiva. El tiempo pasará de igual manera, solo tú eliges ¿cómo quieres que pase?. Éxitos.


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