¿Cómo llegar a ser una Pareja Ideal?

por Violeta León

Pon tu corazón, pensamiento, intelecto y alma hasta a las acciones mas pequeñas, éste es el secreto del éxito. Swami Sivananda

A menudo, cometemos el error de pasar la vida buscando una pareja ideal, el hombre perfecto o la mujer ideal. Pero, dejamos de lado que, debemos nosotros mismos afianzar nuestra personalidad, construir nuestra autoestima, conquistar la independencia y, por sí solo, llegará a nuestro lado la persona que nos complementará. Es la única manera, de construir una relación sana y responsable en pareja. Si faltase autoestima, puedes caer en una relación solo por el miedo de estar solo. Si no fueses independiente, la otra persona tomará absoluto poder sobre ti y tus decisiones; esto evitará que tu crecimiento personal surja. Y por último, sin personalidad, no hay magia, no hay un encanto para transmitir a tu entorno. Tus talentos, tus habilidades, tu verbo, es lo que te comunicará con el resto de las personas, que son el medio para estar junto a tu futura pareja.

   ¿Por qué quiero ser una Pareja Ideal? El objetivo principal de estudiar para ser cada vez más una pareja mejor es el propio crecimiento. Como lo lees, lo hemos de hacer para nosotros mismos, no para contentar a nadie ni mucho menos para forzar que una relación continúe. Queremos ser mejores a través de mejorar la manera con la que desarrollamos nuestro rol de pareja. El hecho de querer ser una pareja mejor de lo que somos en este momento, nos centra en los aspectos positivos, previene conflictos, discusiones y nos obliga de forma indirecta a ser más independientes. Ser una buena pareja es sinónimo de tener una relación madura, respetuosa con la independencia de las dos personas y que permite el crecimiento de ambas. Ser una pareja ideal es la antítesis de tener una relación de dependencia. Prevalece el respeto y los valores hacia sí mismo, hacia la pareja e incluso, para todo el entorno que los rodea.

El autor Pere Subirana sugiere los siguientes consejos para fortalecer una relación cuyo objetivo es ser la pareja ideal:
  • Se debe crear palabras nuevas que definan a la pareja como una unidad. Por ejemplo, si él se llama Ben y ella Jennifer, se origina la palabra “Benifer” para definir la pareja y incrementar la conciencia de unidad. Esta palabra se puede utilizar en todo aquello que afecte a los dos. 
  • Se establecen rituales comunes, como por ejemplo rituales de celebración. Tomarse un tiempo para celebrar la navidad, el aniversario de la pareja, el aniversario del primer beso, entre otros.  
  • Se deben crear visiones comunes de cómo han de ser la vida, el futuro o el mundo ideal. Compartir un intercambio de ideas de ambas visiones, para que la pareja por sí misma se de la oportunidad de saber por cuál camino están ambos en ese momento.  
  • Establecer un proyecto común con un significado importante. La pareja puede tener un sentido de contribución a algo mayor a ella misma. Un ejemplo sería, crear una cuenta bancaria común para la compra de una casa. 
  • Debe redactarse una especie de “constitución” de la pareja, un documento que refleje los principios en los que se basa la relación y se definan normas básicas de convivencia y de organización de la vida cotidiana. Así, evitar discusiones y abrirse a conocer las actitudes que fortalecen la relación en la cotidianidad. 
  • Detectar a tiempo los posibles juegos de poder y sus nefastas consecuencias.  
  • Establecer espacios para la reflexión en común. Respetando el momento con entrega y sinceridad.
  • Establecer espacios para el contacto físico y emocional. Jamás debe quedar de lado.
  • Gestionar el significado de palabras clave importantes como por ejemplo: “pareja”, “vida”, “hogar”. Atribuir significados diferentes a estas y otras palabras puede ser una fuente de discrepancias y conflictos. Por ello, debe discutirse constantemente. Estos conceptos varían depende a las experiencias de cada persona. No debe influir nuestro punto de vista; debemos respetar lo que significa para la otra persona.  
  • Apoyar a la otra persona en su crecimiento personal, ayudando a incrementar su conciencia.  
  • Gestionar la atención de manera que se centre en cosas que tengan puntos en común para los dos.  
  • Respetar los espacios, sentimientos y tiempos. Sobre todo los espacios con amistades y familiares; son parte de su experiencia, de su personalidad y por ende, estos espacios deben permanecer en ambas partes de la relación, basados en valores y respeto.
  • Crear espacios de diálogo, comunicación y negociación. Los espacios pueden ser tanto físicos como temporales.  
  • Reflexionar de manera individual las “ideologías amorosas” que nos impiden ver a la otra persona tal y como es.  
  • Atender a los propios sentimientos y necesidades, como paso previo para atender las necesidades de la otra persona.  
  • Pensar en dar antes que en recibir, aunque nadie puede estar dando continuamente de forma prolongada sin recibir nada a cambio. Recordando que esta respuesta puede ser tan sencilla como un gesto, un beso o una palabra. 
  • Mantener la voluntad de servicio a la pareja. El servicio bien entendido pasa por dar a nuestra pareja aquello que realmente necesita,  que a veces no es lo mismo que lo que quiere o expresa.   
   El autor sugiere que la lista continúe pero dependerá de cada pareja, ya que, cada pareja tiene su propio ritmo, sus propias visiones, sus propias metas, sus propios objetivos y su propia manera de amar. Debemos saber, que las dos partes de la relación deben estar igual comprometidas y entregadas al hecho de mejorarse constantemente, tan solo para crecer y enriquecerse como personas. Incluso, prepararnos para dejar ir a una persona, cuando las diferencias superan el estado de felicidad que pueda proveer. Debemos mantener nuestra responsabilidad con nosotros mismos, respetar nuestra dignidad, no rogar amor. Todos somos especiales, seres increíblemente maravillosos y merecemos al lado, a la persona que quiera ser maravilloso con nosotros! que quiera brillar y hacer mas grande nuestra luz



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